La cerámica de Ruiz de Luna no solo decoró iglesias, palacios o espacios domésticos, sino que también formó parte de importantes infraestructuras públicas vinculadas al desarrollo hidráulico y agrario del siglo XX. Un ejemplo destacado es su presencia en los regadíos del río Alberche, en el entorno de Talavera de la Reina, donde arte, ingeniería y territorio se dieron la mano.
Las Cerámicas Ruiz de Luna S.L. continuadoras del legado de Juan Ruiz de Luna y Rojas, realizaron un notable conjunto de piezas cerámicas aplicadas a obras hidráulicas, edificios administrativos y pueblos de colonización, dotando a estos espacios funcionales de un fuerte valor artístico e identitario.
Antecedentes: la presa de Cazalegas y los regadíos del Alberche
En primer lugar, la presa de Cazalegas, situada en el río Alberche (Toledo), fue construida entre 1939 y 1950, entrando en servicio a comienzos de la década de 1950. Su objetivo principal fue el riego agrícola y el abastecimiento de agua, en un contexto de reconstrucción de la posguerra.

A partir de esta infraestructura se desarrolló el canal bajo del Alberche y una extensa red de acequias que permitió el riego de unas 293 hectáreas de terreno. Paralelamente, se levantaron edificios administrativos y se impulsó, a través del Instituto Nacional de Colonización, la creación de nuevos núcleos de población como Alberche, Talavera la Nueva y Bernuy.
Cerámica de Ruiz de Luna en los canales y acequias de riego
En este entramado hidráulico, posteriormente la cerámica de Ruiz de Luna desempeñó un papel esencial en la señalización de canales y acequias. Mojones de piedra rematados con placas cerámicas indicaban sectores, tramos y derivaciones, combinando claridad funcional y estética tradicional.



Estas piezas, realizadas con técnicas y motivos propios de la cerámica talaverana, incorporan inscripciones, numeraciones y, en algunos casos, el escudo de la Confederación Hidrográfica del Tajo, convirtiéndose en un ejemplo singular de cerámica aplicada al paisaje agrario.
El edificio de la Confederación Hidrográfica del Tajo en Talavera
El edificio de la Confederación Hidrográfica del Tajo (CHT), situado en Talavera de la Reina, constituye otro de los conjuntos más relevantes de cerámica Ruiz de Luna vinculados a los regadíos del Alberche.

A continuación, en sus dependencias se conservan numerosos elementos cerámicos:
- Rótulos de acceso y señalización interior
- Zócalos cerámicos decorativos
- Solados con olambrillas y cenefas
- Decoración cerámica de la Sala de Juntas, con murales, chimenea y escenas figurativas
Este conjunto refleja la capacidad del taller Ruiz de Luna para adaptar la cerámica tradicional talaverana a espacios institucionales y administrativos del siglo XX.


La Sala de Juntas de la C.H.T.
La Sala de Juntas alberga un interesante conjunto cerámico compuesto por zócalos, murales figurativos, chimenea decorada y elementos ornamentales que refuerzan el carácter representativo del espacio. Destacan escenas religiosas y motivos simbólicos ejecutados en cerámica vidriada, así como piezas de uso cotidiano diseñadas expresamente para el edificio.


Zócalos
Zócalos cerámicos en la Sala de Juntas, rodapies, róleos en azul sobre fondo naranja, enmarcado cuadros con cenefa de calabrote, motivo principal en gris con forma ovalada , flanqueado por ángeles en azul, similares a los del Palacio del Infantado en Guadalajara








El Instituto Nacional de Colonización y los nuevos pueblos
A continuación, el Instituto Nacional de Colonización (INC) promovió la creación de nuevos pueblos ligados a los regadíos del Alberche. En estos núcleos, la cerámica de Ruiz de Luna volvió a estar presente, especialmente en edificios religiosos y civiles.


Destaca, por ejemplo, el altar cerámico de la iglesia de Bernuy piezas diseñadas específicamente para el INC, algunas de las cuales se conservan hoy en el Museo Ruiz de Luna de Talavera, testimonio del vínculo entre cerámica, arquitectura y política agraria.


Cerámica, agua y territorio
La intervención de Ruiz de Luna en los regadíos del Alberche demuestra cómo la cerámica talaverana, en primer lugar, trascendió el ámbito decorativo para integrarse en proyectos de ordenación del territorio, infraestructuras hidráulicas y nuevos modelos de poblamiento rural.
Estas obras, muchas veces discretas y funcionales, constituyen hoy un patrimonio singular donde se unen arte, historia y paisaje, y refuerzan el papel de Talavera de la Reina como referente cerámico del siglo XX.
Agradecimientos
En primer lugar mostramos una placa cerámica realizada por Ruiz de Luna cuyo texto dice:
Para perpetuar la gratitud de los pueblos de esta Comarca, al Ingeniero-Director de las obras José-Antonio Gallego Urruela, que con tanto entusiasmo ha llevado a cabo obra de tan extraordinaria importancia para el porvenir de aquella.
Noviembre de 1949

Bibliografía consultada:
Blog de Miguel Méndez-Cabeza, artículo «LA CERÁMICA EN LOS REGADÍOS DEL ALBERCHE»