Mariano Benlliure, escultor, y Juan Ruiz de Luna, ceramista, hallaron en Talavera de la Reina un espacio privilegiado para expresar su arte. A través de la cerámica talaverana, dieron vida a obras que capturaban el espíritu español, tan en auge a comienzos del siglo XX.
Mariano Benlliure y su relación con la cerámica
Mariano Benlliure (1862-1947) fue uno de los grandes escultores españoles del cambio de siglo. Nacido en Valencia en una familia de artistas, desarrolló su talento desde joven y, tras una estancia en Roma, se estableció en Madrid en 1896. Allí tuvo un estudio en la Glorieta de Quevedo y más tarde construyó otro en la manzana entre la Castellana y José Abascal, donde vivió con la cantante Lucrecia Arana.
En este estudio, Benlliure decoró la fachada con cerámica de la Fábrica Nuestra Señora del Prado, incluyendo un friso y un zócalo con motivos infantiles y vegetales. También diseñó la Fuente de los Niños, un altorrelieve en cerámica con figuras de ocho niños jugando junto a una taza de mármol. La pieza, creada en Talavera, se instaló en 1912.


La realización de la Fuente de los Niños, no estuvo exenta de grandes dificultades técnicas, tanto en la fabricación como en su instalación y conservación.



Más tarde, en 1914, el escultor construyó una segunda fuente en su jardín, similar a la primera pero con figuras monocromas y una taza rectangular. Su casa, famosa por sus tertulias, atrajo a numerosas personalidades y generó interés por la fuente, que tuvo réplicas en Cádiz, Santander y Madrid.



Mariano Benlliure murió en Madrid, en su casa de la calle José Abascal, en 1947. Sus restos fueron trasladados a Valencia, como él deseaba, para ser enterrado junto a sus padres en el cementerio del Cabanyal. Tras su muerte la casa-estudio fue derribada, y los elementos decorativos, algunos se perdieron, y otros fueron a parar a museos o colecciones particulares.
La primera Fuente de los Niños se conserva completa, en una finca en Ciudad Real, adonde llegó procedente de un chalet del Viso madrileño.
La fuente del cónsul , Sr. Traumann pasó por varios propietarios y finalmente fue localizada en los años 60 del siglo XX en un vivero del mismo Chamartín, con bastantes daños tras tantos cambios y traslados. Estaba a la venta.
Existen otras reproducciones realizadas después, copias, por tanto, que no deberían ser anunciadas como obras originales de Mariano Benlliure.
En 2001 la Fundación del Canal de Isabel II adquirió una Fuente de los Niños para su nueva sede en la Plaza de Castilla, instalada en la antigua estación elevadora de agua, situada bajo el depósito elevado de la Plaza de Castilla.
En aquellos momentos se creía que se trataba de la segunda fuente que estuvo en el jardín de Benlliure, pero más adelante se descubrió que se trata de la que perteneció al antiguo Cónsul de Guatemala, Sr. Traumann.
Perfectamente restaurada quedó instalada en el vestíbulo de entrada a la Sala de Exposiciones, sobre una lámina de agua rectangular. Se puede visitar en la actualidad.

Una desaparecida, Fuente de los Niños de Mariano Benlliure y la cerámica de Ruiz de Luna en Talavera de la Reina, fue realizada en el año 1926, se encontraba en Cádiz, adosada al baluarte de la Candelaria, que representó un icono para la ciudad que, hoy en día, se trata de recuperar.


Mariano Benlliure y la cerámica de Ruiz de Luna en Talavera de la Reina, que mejor se encuentra en la actualidad, es la que se ubica en la finca del Marqués de Valdecilla en Medio Cudeyo, Cantabria. Esta obra fue encargada por María Luisa Gómez Pelayo, sobrina del Marqués de Valdecilla, hacia 1928 . Estas figuras representan a siete niños que empujan a otro hacia una pila con forma de concha sostenida por un cisne. El conjunto se sitúa sobre un basamento de granito rodeado por una lámina de agua con fondo cerámico.


Es importante destacar la participación de Vicente Camps en la creación de esta fuente. Como gran artista y colaborador en la producción de Mariano Benlliure, fue el encargado de realizar los moldes en yeso para todos los elementos escultóricos así como en numerosos trabajos realizados en la fábrica de Ruiz de Luna.

Fotografía de 1911. De izquierda a derecha: Francisco Arroyo, director artístico de la fábrica; Vicente Camps, colaborador de Benlliure; y Juan Ruiz de Luna, gerente de Ruiz de Luna, Guijo y Cía.