Juan Ruiz de Luna, Hijo Predilecto de Noez desde 1925, es una de las figuras más trascendentales del arte español del siglo XX y el gran impulsor de la recuperación de la cerámica de Talavera como patrimonio artístico e identitario. Su obra trascendió lo meramente decorativo para convertirse en símbolo cultural, expresión histórica y seña de identidad colectiva.
El 1 de mayo de 1925, su pueblo natal, Noez (Toledo), le rindió un homenaje de extraordinaria relevancia al nombrarlo Hijo Predilecto de la villa. Aquel acto, documentado minuciosamente por el periódico El Castellano, superó el ámbito local para convertirse en una auténtica exaltación del arte, la tradición y la cultura española.
Cien años después, este reconocimiento sigue siendo un episodio clave para comprender la dimensión humana y social de Juan Ruiz de Luna y su legado artístico.
Un homenaje de alcance nacional
El cronista de El Castellano describió la jornada como una celebración de “ejemplar e inusitada grandeza”. Noez, una pequeña localidad toledana, se transformó simbólicamente en escenario de un acto que representó a toda España.
Autoridades civiles y religiosas, representantes institucionales de Talavera de la Reina y Toledo, artistas, intelectuales y numerosos vecinos se dieron cita para rendir tributo a quien había llevado el nombre de su tierra a lo más alto del panorama artístico nacional.
Durante ese día, Noez se engrandeció al honrar a uno de sus hijos más ilustres, convirtiéndose en altavoz del orgullo colectivo y del reconocimiento al mérito.
La función religiosa y la cerámica como ofrenda
La jornada comenzó con una solemne función religiosa en la iglesia parroquial de San Julián de Noez, un espacio profundamente vinculado a la vida del artista.
La ceremonia contó con la participación musical de Salvador Ruiz de Luna Arroyo, hijo del ceramista, aportando una dimensión íntima y familiar al acto.
Uno de los momentos más significativos fue el agradecimiento público por el zócalo cerámico donado por Juan Ruiz de Luna al templo, dedicado a la adoración de los pastores al Niño Jesús. Esta obra religiosa constituye un testimonio tangible de su maestría artística y de su permanente vínculo con su pueblo natal.


El título de Hijo Predilecto de Noez
Un reconocimiento oficial del Ayuntamiento
El momento central del homenaje fue la entrega oficial del título de Hijo Predilecto de Noez, concedido por el Ayuntamiento en nombre de todo el municipio.
El nombramiento se presentó en un pergamino artístico de extraordinaria calidad, realizado por el reconocido miniaturista Sánchez Comendador. La obra, ricamente decorada, incluía el escudo de Toledo, alegorías de la cerámica de Talavera y referencias directas a la trayectoria de Ruiz de Luna.
Este diploma se conserva actualmente en el Museo Ruiz de Luna de Talavera de la Reina, donde constituye una pieza documental de gran valor histórico y artístico.

Unas palabras que emocionaron a todo un pueblo
Al recibir el reconocimiento, Juan Ruiz de Luna, visiblemente emocionado, pronunció unas palabras sencillas que reflejan su carácter humilde y profundamente humano:
«Dios os lo pague»
Una frase breve, pero cargada de emoción, que conmovió a todos los presentes y quedó grabada en la memoria colectiva.
Discursos, poesía y emoción popular
El acto continuó en las Escuelas Municipales, donde se sucedieron discursos de representantes institucionales, autoridades de Talavera, maestros, jueces, vecinos y figuras del ámbito cultural.
Las intervenciones estuvieron acompañadas de composiciones poéticas dedicadas al ceramista, en las que se exaltaron valores como el esfuerzo, la constancia, el amor por la tradición y la dignificación del trabajo artesanal.
Especial relevancia tuvieron las palabras del alcalde de Noez, don Tomás Largo, quien cerró el acto con una frase que sintetiza la magnitud del acontecimiento:
«Día como este nunca se vio en Noez»
La calle Juan Ruiz de Luna y el banquete popular
Tras los actos oficiales, se procedió al descubrimiento de una placa cerámica que daba nombre a la calle Juan Ruiz de Luna, integrando de forma permanente su figura en el entramado urbano del municipio.
Este gesto simbólico reforzó el vínculo entre el artista y su lugar de nacimiento, perpetuando su memoria en la vida cotidiana del pueblo.


Banquete popular y reconocimiento institucional
El homenaje culminó con un banquete multitudinario, presidido por el gobernador civil, celebrado en los jardines del Palacio López de Sagredo.
Durante el encuentro se sucedieron brindis y palabras de admiración hacia el ceramista, y se anunció incluso la propuesta de concederle la Medalla de Alfonso XII, reconocimiento estatal a su contribución artística y cultural.
En el propio palacio quedaron también muestras de la cerámica realizada por Juan Ruiz de Luna, reforzando la presencia material de su legado en Noez.


Tradición y cultura: “Los Mayos”
Como cierre del homenaje, la música popular tomó protagonismo con la actuación de “Los Mayos”, una rondalla de guitarras y bandurrias que interpretó cantos tradicionales cargados de simbolismo.
Arte, tradición y cultura popular se unieron en un final profundamente emotivo que reflejó la identidad castellana y el arraigo de la obra de Ruiz de Luna en su tierra.

Juan Ruiz de Luna: arte, identidad y legado
El nombramiento de Juan Ruiz de Luna como Hijo Predilecto de Noez fue mucho más que un reconocimiento personal. Representó una afirmación colectiva de valores: respeto por la tradición, orgullo por la cultura propia y convicción de que el arte puede engrandecer a los pueblos. Cien años después, este episodio sigue siendo fundamental para comprender la dimensión humana y cultural de Ruiz de Luna, así como su papel esencial en la historia de la cerámica de Talavera y del patrimonio artístico español
Bibliografía:
«El Castellano«, en su edición del 1 de mayo de 1925 (Nº 5.441, página 2), publicó una noticia sobre un homenaje al célebre ceramista Juan Ruiz de Luna en su pueblo natal, Noez